La violencia acostumbra a engendrar violencia
Esquilo de Eleusis
El jueves 3 de septiembre el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) paralizó un importante sector de la ciudad de México durante siete horas, para presionar a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social a que acepte la toma de nota, reconociendo a Martín Esparza como secretario general de ese organismo. El Sr. Esparza amenaza con volver a paralizar la ciudad e irse a la huelga si no tiene una respuesta afirmativa a sus exigencias. Luz y Fuerza del Centro (LyFC), por boca de su líder sindical, solicita también, según las notas periodísticas, nueve mil 700 millones de pesos para avanzar en la modernización de la empresa, pues en otra forma comenzará a haber cortes en el suministro de energía eléctrica.
Se dice que esta compañía es de todos los mexicanos, sí, del pueblo de México y cada vez que escuchamos esta expresión los mexicanos nos preguntamos: ¿De veras yo soy uno de los dueños de esta empresa? Y acto seguido reflexionamos: ¿Quién es su verdadero dueño? Y si vamos más adelante descubrimos: el verdadero dueño de LyFC es el SME, sí, el Sindicato Mexicano de Electricistas, quien hace y deshace de esa empresa con la indiferencia o complacencia de las autoridades.
Si los mexicanos somos los verdaderos dueños de la empresa, tenemos derecho a hacer nuestro propio pliego de peticiones. Empecemos:
1.- No aceptamos que en defensa de los particulares intereses del SME se paralice la ciudad de México, perjudicando a miles y miles de personas que requieren trasladarse a sus domicilios, a su trabajo, a urgencias hospitalarias, al aeropuerto, o a muchos otros lugares de acuerdo con sus necesidades o deseos. Exigimos al SME el más elemental sentido de responsabilidad, y a las autoridades competentes su actuación inmediata cuando esto suceda.
2.- Exigimos a LyFC que mejore significativamente su servicio y evite los cortes de suministro de energía eléctrica que aquejan constantemente a sus dueños, los mexicanos. Como muestra vale un botón: en la colonia Tlacopac, donde resido, durante el 2008 se padecieron cortes en el suministro por un total de 50 horas con 25 minutos.
3.- Que se eliminen las pérdidas por robo de luz que afecta los intereses de todos los mexicanos y que ascienden al 32.63% (¿de los ingresos?) según información proporcionada por la propia empresa.
4.- Que se nos explique por qué se tienen esas enormes prestaciones a favor de los trabajadores. Por ejemplo, una mujer que es contratada para trabajar a los 18 años de edad se puede jubilar a los 43, gozando de su sueldo por los años que le restan de vida, más las prestaciones que de ahí en adelante disfruten los trabajadores en activo. ¿Se comparan éstas con las que disfruta un trabajador inscrito en el IMSS?
5.- Que las autoridades y el sindicato nos indiquen cómo vamos a pagar todos los mexicanos, dueños de LyFC, el pasivo laboral derivado de las jubilaciones que asciende a más de 100 mil millones de pesos y que no está fondeado.
6.- Que la paraestatal nos informe cómo se va a pagar el pasivo que al 31 de diciembre del 2008 ascendía a $140 mil 900 millones de pesos, cuando el patrimonio de la empresa es negativo y asciende, en cifras rojas, a $8 mil 740 millones de pesos, es decir, está quebrada.
7.- Que se nos explique cómo es posible soportar una planilla de 44 mil 573 empleados junto con 22 mil 794 jubilados, esto es, que por cada dos trabajadores en activo existe un jubilado.
8.- Que se compare la operación de nuestra compañía contra la operación de otras empresas similares a nivel internacional y con la CFE, pues al no tener competencia, las ineficiencias simplemente las padece la sociedad.
9.- Que se nos explique por qué requiere de subsidios año con año para soportar su operación, subsidios que en el 2008 ascendieron a 42 mil millones de pesos que finalmente pagamos todos los mexicanos; y cómo puede ser que sus gastos de operación hayan ascendido en ese mismo año a 107 mil millones de pesos y sus ingresos totales a sólo 50 mil millones.
10.- Exigimos que al Consejo de Administración de esta empresa se incorporen ciudadanos independientes, expertos en la materia, capaces de defender los legítimos intereses de sus dueños, los mexicanos y que se excluya de este órgano a los líderes sindicales, por tener éstos un claro conflicto de interés.
Señor Presidente: los mexicanos tenemos derecho a exigir que se eliminen los intereses sindicales contrarios a cualquier lógica empresarial, y no se antepongan a los legítimos intereses de los dueños de la empresa, los mexicanos. Si LyFC entra en huelga, permita que sus instalaciones las opere la CFE y declare en quiebra a la empresa, se lo merecen.
Presidente de Sociedad en Movimiento
ton_@prodigy.net.mx
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